lunes, 17 de mayo de 2010

Placeres inusuales en el día a día: desde el baño, tirarse en la cama en toalla.

El vapor q se queda encerrado entre la toalla y el cuerpo, creando una sauna templada y bajandome la tensión mientras me hundo en el colchón plagado de cojines y nórdicas plumas de pato, me siento como si me hundiera en una mousse de vainilla.

Sólo me despierta de este placer, las gotitas congeladas que resbalan por mi cabello, rebotando como estalactitas en mi pecho, con un sonido ensordecedor dentro del esponjoso ronronear de mi mousse.

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